El porqué de Buffy Sainte-Marie

Cuando tenía tres años, en Maine, donde vivía, vi un piano. Y eso fue todo. No había nadie tocando aquel piano. Estaba allí, me senté y me puse a tocarlo como si fuera un juguete. Y ya no quise hacer nada más que tocar el piano. No jugué con muñecas, no practiqué deportes… Aprendí por mí misma, sin profesores, de la misma manera que cualquier niño crearía música con cualquier cacharro que tuviera a mano. De hecho, ahora podría hacer música con cualquier cosa. Es divertido. La música se convirtió en mi juego. Y aún lo es. Aún toco de esa manera. Nunca recibí clases. Soy disléxica y no puedo leer partituras; puedo escribirlas, pero no puedo leerlas. Aprendí de oído, así que la música que hago es algo natural.

Y a los 15 años tuve mi primera guitarra. (Mayo de 2012)

La cantautora canadiense de sangre cree inició su carrera profesional en los años 60 “después de los beatnicks y antes de los hippies”.