El porqué de Manu Chao

Varias razones hicieron que me apasionase por la música. No recuerdo ya cuáles: el barrio, que le molaba a las chicas, el punk, el rock… Me apasioné por la música y decidí: esto es lo que quiero hacer. Hice sufrir a mi madre diez años pero tuve la suerte de adolescente de apasionarme por algo. Hay mucha juventud que no se apasiona con nada. El mundo de hoy, pese a los problemas, da muchas opciones, pero muchos se quedan en el cruce sin decidir nada: si hacen eso ya no harán lo otro y si no hacen lo otro tampoco podrán hacer eso.

La pasión tiene su lado bueno: que no dudas de nada y vas a saco. Lo malo es que la pasión tiene su lado dictatorial: lo das todo y no dedicas ni un minuto a nada más. Cuando estás apasionado por algo no cuentas las horas que dedicas a pensar, a trabajar… No duele el esfuerzo. Ahora me interesaría estar menos apasionado y empezar a hacer otras cosas que me habría gustado hacer en mi vida. Y si no las hago ahora ya no las haré nunca: como aprender medicina y ser médico. Pero mi pasión, que sigue siendo la misma, la música, no me permite ponerme a estudiar seriamente. Querría ser quiropráctico, pero no le dedico el tiempo suficiente porque la música lo ocupa todo. Me sigue encantando hacer música y he llegado a un punto de mi carrera que podemos hacer cosas súper interesantes y útiles para todos… Es la suerte que tengo. (Abril de 2013)

Antes de grabar “Clandestino” (1998), el francés Manu Chao fundó los grupos Hot Pants, Los Carayos y Mano Negra.