El porqué de Mazoni

Mi madre siempre nos hacía cantar a mi hermana y a mí cuando íbamos en el coche. A mi madre le gusta mucho cantar; es andaluza y esto de cantar es una cosa de la tierra que le tira. Es curioso porque a veces lo hemos hablado en casa y mi madre no recordaba mucho esto del coche; lo recordamos más mi hermana y yo. Pero mi madre cantaba y nos inventábamos letras en inglés; fragmentos desperdigados de canciones. Pasábamos de una canción a otra. La letra no era demasiado importante. Hacíamos ‘nino-nano’… Era todo improvisado porque, de hecho, en el coche no sonaba ningún casete.

El mío no fue el típico caso de ir a un concierto, ver un grupo y querer imitarlo. El lenguaje musical siempre ha estado en mí. A veces me pregunto si disfruto más siendo músico o escuchando música. Al principio siempre la escuchaba. No empecé a ser músico hasta los 15 años, pero eso de escuchar una canción y notar que te entra una cosa dentro siempre me ha pasado.

Hago música por amor. En un punto concreto de mi vida perdí este referente. Justo después de (deshacer el grupo) Holland Park encontré que había dado muchos pasos de cara a ganarme la vida con la música pero que había perdido lo primordial: tocar para pasarlo bien. Supongo que es tan complicado encontrar el modo de ganarte la vida con esto que esas preocupaciones se acaban comiendo lo otro. Entonces decidí apartarme de la música.

Recuerdo que cuando estaba alejado de la música me fui a Dinamarca a trabajar. Me llevé la guitarra casi sin ganas. No escuchaba música. Un día, al cabo de tres o cuatro meses, entré en un bar y vi a unos tíos que tocaban música cubana. Era un bar de esos de escenario abierto en los que puede subir a tocar quien quiera. Noté que la música en sí, las notas musicales, me provocaban algo. Más allá de ideologías, de intenciones, de letras… Sólo el hecho musical. Era pleno invierno y supongo que el contraste con la música cubana también influyó. Debió ser como una ola de calor. ¡David Lynch total, sí!

Cuando hablo de pasión por la música me refiero exactamente al puro hecho de las ondas viajando por el espacio que te llegan y te hacen sentir cosas. Creo que mucha gente consume música por razones que se acercan a esto pero que quizás tiene más que ver con su estilo de vida o con la decoración de su piso. Pero eso de sentir que te entra algo dentro cuando escuchas una canción… Eso se tiene o no se tiene. (Marzo de 2009)

Mazoni es el alias con el que publica sus discos el músico catalán Jaume Pla.