El porqué de John Vanderslice

Me gustaban The Beatles, The Kinks, The Who, Led Zeppelín, Yes y todo ese rock progresivo: canciones complejas con sonidos en muchos canales. A los 16 años tuve mi primera grabadora de cuatro pistas y fue entonces cuando entendí que puedes grabar una pista y luego poner otra cosa encima e ir edificando una estructura que se vaya complicando exponencialmente. Se convirtió en un hobby infantil. Podría haberme aficionado más al baloncesto, pero me obsesioné de muy joven con esto.

En mi país existe una cultura muy extendida de las grabaciones caseras. Es algo muy popular en Estados Unidos. Y es algo muy puro porque lo haces para ti. Ahora puedes colgar las canciones en internet y tener un público que las escuche, pero antes sólo lo hacías por amor al arte. Con 16 años yo grababa cosas cada día: cassettes que regalaba a mi madre, a mi hermano o a quien las quisiera. Y siempre grababa composiciones mías. Creo que nunca he hecho una versión de nadie. Hubo un momento en que quise dejarlo, pero ya era imposible.

Yo nunca quise ser músico. Hay muchas cosas chungas en este oficio que desestabilizan tu vida. Hablemos, por ejemplo, de ingresos mínimos. Tengo un título de económicas, así que pude haberme metido en los negocios. Nunca le vi nada romántico a esto de la música. Pero una vez te metes, si te gusta, ya no puedes parar. Ahora lo he aceptado al 100%. (Febrero de 2006)

El músico y productor estadounidense John Vanderslice dirige el estudio de grabación Tiny Telephone y ha publicado una decena de álbumes.