El porqué de Alejandro Escovedo

Provengo de una gran familia. Somos 13 hermanos y mi primer recuerdo musical es ver a mi padre cantando. Mis padres apoyaban mucho que escuchásemos música. A mis padres les gustaba mucho lo que llamamos música de trío: grupos como Los Tres Ases, Los Panchos… Nada más que boleros con armonías triples y tres guitarristas tocando guitarras clásicas con cuerdas de nylon. Una música preciosa. Al crecer en Texas, también había muchas rancheras y otras músicas que cruzaban la frontera, pero al tener hermanos mayores que eran músicos también recibí la influencia del estilos más jóvenes como el rock’n’roll y la música de la radio.

Tenía una prima llamada Dolores. Ella es la que realmente me enseñó lo que era el rock’n’roll. Yo era un niño y ella era casi adolescente. Y era una persona muy distinta al resto. Era muy artística. Le encantaba bailar, le encantaba vestir ropas especiales… Se metió a fondo en la cultura del rock’n’roll a una edad muy temprana. Y el tema es que… bueno, yo era un niño pequeño y para mí ella era una mujer. Creo que estaba fascinado por ella sólo porque era tan cool. Era la persona más enrollada que conocía. Creo que lo mío era más admiración que amor pero desde luego pensaba: “Uh, es realmente sexy, es una mujer”. Para mí era como Brigitte Bardot: era muy cool, era muy guapa, era muy sexy… Su habitación estaba llena de pósters de Elvis Presley, Chuck Berry, Little Richard… y de The Big Bopper. Como yo aún era un crío, a mí el que me gustaba era The Big Bopper.

También tenía una tía que vivía en San Francisco. Cuando nos mudamos de Tejas al sur de California, empecé a escuchar toda aquella maravillosa música surf. Y mis primos me llevaban a los bailes. Les encantaba bailar y así vi a Ike & Tina Turner Revue, a James Brown… Me llevaban cuando aún era un niño. En mi familia siempre les ha gustado mucho bailar y en aquella época tenías que saber bailar para ser cool. Te estoy hablado de finales de los años 50 y principio de los 60. Y luego estaba el country. A mi padre le encantaba. Nos instalamos en Orange County y tipos como Lefty Frizzell y Hank Williams viajaban hasta allí para tocar.

Toqué el violín de niño hasta los diez años. Cuando fui un poco mayor mi padre, que era lampista y solía trabajar para un músico de country & western, le pidió una guitarra eléctrica a cambio de una faena. Incluso fue a la tienda de instrumentos y me compró un pequeño amplificador Fender Champ precioso. Pero como yo era el típico niño caprichoso, no me pareció que la guitarra tuviese el color adecuado y la desmonté para pintarla. Ya nunca volví a montarla y mi hermano Javier, que luego formaría el grupo The Zeros, fue el que la reconstruyó y se la quedó. Él fue quien se convirtió en guitarrista.

Pero, ¿sabes?, si tuviese que dar una única razón por la que hago música creo que culparía a un rasgo genético que no he podido esquivar. Intenté con todas mis fuerzas no ser músico. Yo quería ser cineasta, pero el cine me devolvió a la música. (Noviembre de 2011)

Alejandro Escovedo, tejano de origen mexicano, es desde los años 90 un reputado autor de rock de raíz americana.