El porqué de Nick Lowe

(En 1968) yo era muy ingenuo. Era joven y estúpido. Y sabía que no me sería fácil encontrar un trabajo serio. Conseguí uno archivando papeles, preparando té, redactando carteleras de cine, la lista de farmacias de guardia… Tuve muchísima suerte de conseguirlo porque salí de la escuela sin buenas notas. Eran tareas humildes, pero a partir de allí podría convertirme en periodista. Era un primer paso. Yo deseaba ser corresponsal de guerra: quería estar en la trinchera con un casco de acero y tecleando con mi máquina de escribir. Quería ser una especie de héroe y estaba muy impaciente por conseguirlo. Pero muy pronto me di cuenta de que no tenía talento suficiente para eso.

Yo quería ser famoso. Eso es lo que te pasa por la cabeza cuando eres joven. A esa edad no piensas en el arte ni en desarrollar una carrera. Y creí que quizás la música me ayudaría a conseguirlo. Pronto descubrí que las cosas no funcionan así, pero reconozco que la fama fue mi impulso inicial. También debo decir que sentí la música desde muy joven. De algún modo, percibí que estaba capacitado para ello. Y por aquel entonces recibí una llamada de un amigo de la escuela: Brinsley Schwarz.

(…) La mayor gratificación que obtengo hoy tras componer una canción es llegar a ese punto en el que he creado algo que no puedo exactamente recordar cómo hice. Para mí, mis mejores canciones son las que parecen compuestas por otra persona. Con esto no quiero decir que sepa de dónde he sacado algún fragmento. Cuando llevas muchos años componiendo, especialmente si llevas tantos como yo, ya has superado la sensación de estar robando material ajeno. Todo ha sido inventado y todo ha sido robado así que estás muy muy por encima del esta canción suena a esta y a esa otra. Pero cuando unes las piezas de tu canción y armas algo diferente, algo completamente nuevo que te ha ocupado días y días, llega un momento en que tomas distancia respecto a esa canción, la ves acabada, la miras y no eres capaz de comprender del todo de dónde proviene. Es como si la hubieses aprendido de otra persona. ¡Esa sensación es extraordinaria! Y es algo de lo que ya no te puedes liberar nunca. Desde hace tiempo siempre subo al escenario con la sensación de que voy a interpretar un puñado de versiones.

Nick Lowe, en activo desde final de los años 60 con el grupo Brinsley Schwarz, es uno de los grandes maestros del pop británico. (Noviembre de 2007 y febrero de 2013)