El porqué de Bart Davenport

Es un hecho científico que los mamíferos necesitan conectarse entre sí a través de ondas cerebrales. Nuestros cerebros están hechos de electricidad y las neuronas crean patrones y formas dentro del cerebro. Sabemos gracias a la ciencia que el hecho de que los mamíferos podamos comunicarnos y compartir el mismo patrón de ondas cerebrales nos proporciona un sentimiento de confortabilidad, de seguridad y de pertenencia. Cuando todos estamos en la misma onda cerebral tendemos lazos y conectamos. Y cuando conectamos se produce una sensación muy saludable. Está demostrado que eso ayuda a que el cuerpo se regenere. Todo esto es algo que yo percibo tocando música con otros músicos o actuando delante del público.

Piensa en esto: los cachorros a los que la madre no toca o no habla acaban muriendo. Es importante cuando eres un bebé que la gente te hable y te toque; incluso que te canten. Este tipo de conectividad entre nuestros cerebros es una parte esencial de nuestra supervivencia como seres humanos, como especie. Es un proceso que no debe detenerse y la música juega un rol esencial en esta conectividad. Alguien tiene que desempeñar esta labor y eso es lo que hacemos quienes hemos sido llamados a este oficio.

A mí me enseñaron a tocar música de muy niño. Todos los adultos que me rodeaban eran gente de los años 60; hippies como mi padre, que decían: ‘Este chico será una estrella del rock cuando crezca’. Lo decían delante mío, algo que suelen hacer los padres, pensando que yo no escuchaba porque sólo tenía seis o siete años. Pero creo que consciente o subconscientemente lo oí y cuando estaba en el instituto lo único que pensaba hacer con mi vida era intentar ser Paul Weller o Paul McCartney o Prince. A los 14 años ya sabía qué quería ser. (Noviembre de 2012)

El californiano Bart Davenport ha publicado cinco álbumes a su nombre, además de participar en grupos como The Loved Ones, Incarnations y Honeycut.