El porqué de Remate

No tiene nada que ver con que sea mi vocación, aunque probablemente lo sea.

No tiene nada que ver con que estudio música desde los ocho años, con lo cual no sé hasta qué punto es mi vocación o si me encontré con ella muy pronto.

No tiene nada que ver con que se me dé bien; y no digo que lo que haga sea acojonante sino que es algo que más o menos se me da bien.

Tiene que ver con que es mi relación con el mundo exterior. Es el único canal a través el cual me relaciono en armonía con el resto del mundo. Por ejemplo, mi mujer dice que cuando hablo no hago más que meter la pata. Dice que cuando me enfrento a algo que no me gusta, y no lo hago a través de canciones, monto un cirio de la hostia. Dice que debería estar cantando y haciendo canciones todo el rato y nada más. Y es cierto en el sentido de que es la manera en la que mejor me relaciono. La realidad es esta: la música es mi mejor perfil.

Hay un montón de adjetivos que son vistos como positivos en el arte, pero si los trasladas a la vida real son vistos como defectos. Tú puedes ser asocial, ser tú mismo, hacer lo que te da la gana… Y todo eso, precisamente, es lo interesante del arte. En cambio, si lo trasladas a la vida real la has cagado. Son virtudes en lo artístico pero son defectos, o al menos sinónimo de problemas, en la vida real. Pero yo soy así y a veces tengo problemas cuando traslado mi actitud a la vida real. Sin embargo, en las canciones, sin que sea Lana del Rey, me va mejor. Esa es la principal razón por la que hago música. Visto así parece que soy muy práctico, ¿no? Pero es que tengo muy mala relación con la vida real. Lo digo de verdad… y porque las personas de máxima confianza me lo reconocen. Me dicen categóricamente: ‘Dedícate a lo tuyo’. (Mayo de 2012)

El madrileño Fernando Martínez publica sus discos bajo el alias Remate.