El porqué de Quique González

Supongo que hay dos o tres momentos importantes, pero siempre me acuerdo mucho de uno. Estaba en Londres y tenía que ir a currar al día siguiente en McDonalds. Tenía que planchar el uniforme y no me apetecía una mierda. En aquella época yo estaba perdido en la vida. Sabía que lo que más me gustaba era la música pero no sabía si tenía las suficientes cosas que decir o algo que decir. Me había ido a Londres por la misma razón que mucha gente que ves allí: para estar en un sitio donde no te hagan preguntas como qué vas a hacer con tu vida.

Empecé a hacer una canción con un ampli Marshall muy pequeñito que tenía, un ampli casi de juguete. La canción se llamaba ‘Cita a ciegas’ y fue la primera con la que dije: ‘Lo he hecho bien. Aquí hay una canción entera’. Al día siguiente fui al McDonalds a devolver el uniforme sin planchar. Me volví a Madrid y me puse a tocar en El Rincón (Del Arte), un local pequeño, para unas 30 ó 40 personas, que lleva muchos años abierto y en el que ha actuado Joaquín Sabina, Faemino y Cansado, Javier Krahe, Amaral…

Llevo 15 años dedicado a esto y sigo porque me gusta mucho como estilo de vida y como vehículo para expresarme. Y porque me gusta hacer canciones. Aparte de que sea mi oficio, lo veo como algo lúdico. Aparte de eso que se dice de que es una terapia y bla bla bla, para mí es algo divertido y algo que me hace sentir bien. Yo disfruto mucho todo el proceso. Tiene momentos muy buenos.

Y me gusta vivir en el rock’n’roll. (Octubre de 2007)

El madrileño Quique González se ha afianzado en el rock de autor español con un centenar de canciones y una docena de álbumes.