El porqué de Jorge Martínez

Yo oía sonidos constantemente en la cabeza. Hay gente que oye voces, ¿no? Pues yo oía música y tenía ideas que necesitaba plasmar como fuese. Durmiendo me sale mucha música que no existe. Destruye y Yo soy quién espía los juegos de los niños se me ocurrieron dormido.

Pero no sólo me dediqué a la música, ¿eh? Desde muy pequeño también me dediqué a la pintura, a la escultura… Con nueve años ya escribía novelas, pero tuve grandes problemas con la crítica. Una novela que me causó grandes problemas se llamaba ‘El hombre oscuro contra el agente del mal’. El agente del mal era mi padre, que era juez, y el hombre oscuro era el médico forense. Causó mucho escándalo porque empezaba con una descripción muy cárnica y vigorosa de una autopsia. Era literatura subterránea y los niños se la copiaban unos a otros. Ya me habían amonestado porque en mi cuadro ‘Muchacha alimentando a un asno’ y mi escultura ‘Mujer con un brazo hinchado’ aparecían unos pechos muy prominentes, pero un día en el recreo los profesores secuestraron mi tercera novela porque había muchos niños intentando leerla. Entonces, ya sólo me quedaba la música.

(…) Hay muchas cosas que me entusiasman en la vida, pero la que más es la música. Es lo que más me gusta con diferencia. De hecho, tuve acceso a puestos de trabajo muy bien remunerados y cómodos en televisión y en el mundo editorial, pero no me metí en ellos porque mi vida hubiera sido un fracaso. En ese tipo de trabajos es muy difícil la impostura. En el rock es más fácil ser un impostor. El carpintero que hace una mesa que no se sostiene en seguida se va al paro. En la música no es así. No sé por qué cuesta tanto darse cuenta de que alguien está desafinado. (Marzo de 2010)

Jorge Martínez es el líder del grupo asturiano Ilegales y de Jorge Ilegal y los Magníficos.