El porqué de Joan Garriga

Es la actividad en la que, poniéndome menos presión, mejores resultados me ha dado. Con la música la energía me ha circulado mejor. De ida y de vuelta. Había tenido otras actividades, pero con esta logré mantener una continuidad casi sin pretenderlo. Estudié cine durante tres años, por ejemplo, y me ponía mucha presión a mí mismo. Tenía muchas ganas de dirigir, pero intentar llevar a cabo un guión, escribirlo, filmar cualquier cosa o montarla se convertía en un dolor de cabeza. Daba muchas vueltas a todo y me paralizaba mucho. En cambio, con en el tema musical lograba esta espontaneidad y me tiré a hacer una música muy poco pretenciosa. Quería tocar pachanga: acordeón y cancioncitas. Por lo tanto, me daba igual si lo hacía mal. Lo hacía porque me daba la gana. Pero luego, como es algo que vas haciendo cada día, te vas autoimponiendo y vas queriendo aprender más. Aun así, esta exigencia nunca me ha paralizado en la música. Al contrario. Tal vez sea porque también me gusta mucho el ejercicio físico. Tocar tiene un componente de bailar y de cantar que me gusta. Es algo menos cerebral.

Un momento muy importante para mí fue ver a la Orquestra Plateria en las fiestas de Sant Joan. Yo creo que soy músico por eso. Es de lo más importante que me ha pasado en la vida. Lo recuerdo como un tiro. Tendría cinco o seis años. En mi pueblo (La Garriga) se montaba la verbena y mis padres llevaban la barra del bar de la asociación de vecinos. Lo recuerdo tanto porque era el único día del año que yo me quedaba despierto toda la noche. Era brutal. Me dejaban suelto por ahí y no pasaba nada. Recuerdo meterme debajo del escenario cuando cantaban ‘Pedro Navaja’ y hacer ver que tocaba la batería con vasos de plástico. (Febrero 2007)

El catalán Joan Garriga fue componente del trío Dusminguet y ahora lidera La Troba Kung-Fú.