El porqué de Chimo Bayo

Yo me metí en la música por pura casualidad… Yo era piloto de competición de motocrós… Yo era un chaval muy tímido y deportista y el último sitio al que pensaba ir era una discoteca. Al ser piloto, te cuidaban mucho y no salías de noche. El sábado estaba acostado a las nueve y media para levantarme al día siguiente a las siete de la mañana, cargar la moto e ir a correr. Con 18 ó 19 años yo despuntaba. Estuvo a punto de ficharme la casa Derbi de Valencia, pero entonces tuve un accidente.

Un día los colegas me vinieron a buscar para que saliera un poco de casa. Me acababan de operar de la rodilla y estuve casi tres meses sin poder moverla. Me llevaron a una discoteca de verano de Cullera que se llamaba Number One. Aquel era el primer día que yo pisaba una discoteca. Mis amigos conocían a los relaciones públicas y como apenas podía andar, me metí dentro de la cabina del discjockey con las muletas. No podía estar en la pista por si me caía… El discjockey era buen chaval y me dejaba estar ahí sentado. ¡Como un jarrón, vamos! Y me puse a mirar, noche tras noche, lo que hacía él.

Un día el discjockey se tuvo que ir. Como yo estaba allí con mis muletas, los dueños de la sala me preguntaron: ‘¿Conoces los discos? ¿Sabes cómo va esto? Pues quédate una horita que se va el discjockey‘. Eso fue al principio de la sesión, hacia la una de la madrugada. ¡Pero el discjockey tardó tres horas en volver! Se había ido a un concurso, lo había ganado, había pedido cobrar más dinero a los de la discoteca y lo echaron. ¡Y me quedé yo!

A veces digo de broma que daría un brazo por saber tocar la batería, pero, ¡cómo la iba a tocar con un brazo solo! (Febrero de 2008)

Chimo Bayo es el discjockey y entertainer más emblemático de la escena electrónica valenciana de finales de los años 80 y principios de los 90.